¿Por qué la traducción automática no es suficiente?

Últimamente, la traducción automática da mucho de qué hablar. Nuevos inventos, mejoras en las aplicaciones y programas que ya conocemos…
Sin duda, estos avances extraordinarios supondrán, si no lo suponen ya, una gran mejoría en la práctica de la traducción. No obstante, ¿podrán algún día sustituir por completo al traductor humano? ¿Puede una máquina tratar todos los aspectos de un encargo específico de traducción?

La traducción automática

Llamamos comúnmente traducción automática a aquellos softwares o programas que traducen un texto de una lengua a otra. Estos softwares no cuentan con ayuda ni revisión humana, sino que se basan en una serie de reglas lingüísticas o estadísticas.

Sin duda, la herramienta de este tipo más conocida hasta el momento es Google Translate (Google Traductor), aunque hay otras, como Reverso o DeepL, que seguro que os empiezan a sonar. Esta última, creada por el equipo de Linguee, es una de las más recientes (lanzada en 2017) y completas.

 

Traducir, Translate, teclado, tecla

 

 

Traducción automática v.s traducción profesional

En vista de estos avances, algunos sugieren que las herramientas de traducción automática son ya capaces de sustituir por completo la figura del traductor. Nada más lejos de la realidad.
Y es que, como ya hemos comentado, estas herramientas complementarias cada vez son más eficaces… aunque no dejan de ser complementarias. El factor humano continúa siendo clave durante todo el proceso, para asegurar que se respeten la función e intenciones del texto inicial.

El trabajo del traductor va más allá de la sustitución de palabras por equivalentes. Un traductor profesional traduce la función del texto, los elementos lingüísticos y la cultura. Si no se presta atención a estos elementos, las consecuencias pueden ser fatales.

Si no me creéis, aquí tenéis algunos ejemplos de malentendidos creados por herramientas de traducción automática:

 

Este extracto sobre el best-seller «Desayuno con diamantes» ha sido traducido con Google Traductor. La versión española, como podemos comprobar, carece de sentido gramatical y/o léxico.

 

 

Hay que tener mucho cuidado a la hora de traducir expresiones nacionales o regionales. En la foto, la herramienta de traducción automática DeepL.

 

A continuación, un ejemplo obtenido en la página web Reverso.
En esta frase a traducir, la palabra «venga» hace referencia al «señor Uribe». Se trata de la conjugación del pronombre «usted». El español, sin embargo, es un idioma con tendencia a omitir los pronombres. Un traductor, basándose en su formación, en sus conocimientos sobre esta lengua y en el contexto de la frase, hubiera captado el detalle. Una máquina, no. Por esta razón, Reverso hace referencia a una tercera persona (en francés «il» o «elle«) , en lugar de al «señor Uribe».

 

En Eazylang, creemos que nada puede competir con una traducción de calidad llevada a cabo por un profesional formado. Toda traducción es un proceso delicado y requiere un trato personal. Es el único modo de conseguir que el mensaje del texto de origen se retransmita a la perfección en el texto de salida.
Para una traducción de calidad, visita www.eazylang.com.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: